EL AGUINALDO DE NAVIDAD

Es costumbre en casi todas las empresas, cuando se acercan las fechas navideñas, organizar una comida de confraternidad con sus empleados y como no podía ser menos recibir un “presente” de sus patronos. Esta reunión de todos los compañeros con sus jefes, se ha demostrado que siempre contribuye a la convivencia en la empresa y la “cajita surtida” es una de las más esperadas en casa de los “pobres”, pues participan toda la familia  del regalo.

Pues no salgo de mi asombro, al enterarme que empresas, que los últimos años han venido practicando esta costumbre, ahora aprovechan para plantearles a sus empleados que dada la situación económica del momento se ven obligados a no “invitarlos” a cenar y que por supuesto  no podrán entregarles la cesta de navidad.

Se que algunos casos están justificados, sobre todo si las empresas son de dimensiones económicas pequeñas, pero el caso que me ocupa es todo lo contrario. Paso a relatarlo:

El otro día me entero de que una de las empresa más solventes, en estos momentos, dedicada a la construcción y promoción de viviendas, locales y naves comerciales, cuyo propietario más significativo es un importante ex político municipal y regional, cuya liquidez se encontraba en suspensión de pago hasta su ingreso en “política” y que luego “subió como la espuma”, ha ido enviando hacia el paro a la mayoría de sus trabajadores, no porque las obras estén terminadas, sino, como otros, para resguardar su dinero. Pues bien, el colmo fue cuando, quedando un número muy pequeño de empleados, les comunica que este año no hay almuerzo ni caja de navidad, por la falta de beneficios en el negocio: ¡Ha llegado la crisis!

¿Cómo puede un empresario pedirles a sus trabajadores que se sientan partícipes de la empresa, si cuando los más desprotegidos  necesitan detalles y sentirse arropados, los tratan así?

¿Cómo pueden pretender que los trabajadores lo entiendan?

¿Es que será tanto el gasto económico que se le va a ocasionar por costear un rato de tertulia entre los compañeros?  o será que ven la posibilidad de guardarse un dinerito más para celebrar sus navidades.

“HAY QUE TENER CUIDADO EMPRESARIO, PORQUE EL CAMINO Y LA COSTUMBRE  SE CONVIERTEN  EN LEY”

This entry was posted on Martes, Noviembre 18th, 2008 at 2:28 am and is filed under Uncategorized. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

una Respuesta a “EL AGUINALDO DE NAVIDAD”

  1. Jecalorena dice:

    Hola Mulagua:

    ¡Qué guapo esto del secretismo que nos da el Internet! Es algo así como estar acostado con alguien, no verlo pero saber que es tu mujer por la forma en que respira. Estamos de acuerdo al cien por cien en este posts. En mi Ayto. se dio la circunstancia este año, de ser los trabajadores los que tuvieron que pagar 12 euros para ir a almorzar con nuestros jefes, que tuvieron el detallazo de poner cada uno ¡50 euros! (por cierto, cuando se propuso en asamblea, a más de un concejal le cambió el color de la cara: ¡50 euros!) Y de cesta nada. Y de bajarse el sueldo nada. Más bien todo lo contarrio: 15 a la calle.
    Así es como ven la crisis estos que tenemos instalados en los gobiernos locales, insulares y por supuesto, no digamos de los regionales.
    Un saludo y me alegro de que por fin haya salido este blog, pues un pajarito me había dicho que estaba ayudandote a ponerlo en marcha.
    Sigue regalándonos tus reflexiones, pues todas (por dispares que sean) son válidas, luego cada uno que saque sus conclusiones.

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