
Me gustaría reflexionar un poco sobre las compañías de seguros en todas sus modalidades: vida, hogar, negocios y sobre todo vehículos.
Hay que partir de que estas compañías, todas o casi todas, sus propietarios son los Bancos y Cajas de Ahorros, que han encontrado aquí una forma legal de rentabilizar los dineros de los impositores, para obtener el mayor beneficio posible, sin que éste se vea repercutido en aquellos que depositan sus ahorros, y por supuesto jamás se le ha consultado donde quieren que se invierta.
En estos momentos de “crisis bancaria”, no de banqueros, estamos seguros que el riesgo de los depósitos bancarios son sólo de los impositores nunca de los banqueros. Y si no al la vista está. ¿A quién ayuda el Gobierno?; debería especificar el sistema de control que ha previsto para las ayudas a los Bancos.
Bien, volviendo a las compañías de seguros, tengo que expresar la indefensión tan grande a la que estamos sometidos las personas que nos vemos en la obligación de contratar una póliza, mediante la cuál pensamos que nos ampara para los siniestro que se nos presente y nos damos cuenta de que a la hora de la verdad “nada de nada”.
Lo primero que hacemos, cuando comenzamos a trabajar y ganamos el primer “dinerillo” sin tener que entregarlo en casa, es pensar en comprar un vehículo: coche o moto, que nos libere un poco del transporte público y de nuestros padres, que nos de la independencia de movimientos. Aquí comienza nuestro problema: ¡no puedo circular sin seguro!, pues hay que contratralo. Comienzo el recorrido por todas las compañias y me confirman lo que suponía: que sólo juegan a “caballo ganador” y me doy cuenta que para conseguirlo tengo que cumplir un calvario de requisitos: si soy jóven, menor de veinticinco, no me lo hacen si no pago una burrada, pero si lo hago a nombre de mi padre o madre, que normalmente tienen más años de carné y por supuesto más edad, entonces me sale más barato. Sólo que, para pagar no hay problemas todas son buenas soluciones teóricas. Los problemas comienzan después, en caso de que tengas un accidente y el joven conduzca el coche, entoces, casi seguro, que no cubren el sinientro; por lo que tante la duda termina pagando un montón más y lo pone a su nombre. ¡MÁS GANANCIAS PARA LA COMPAÑÍA DE SEGURO!
Otro de los inventos, fue el premiar al “inmoral e incívico conductor”, lo que inducen y fomentan el delito, pues si le das un golpe a un coche, le rompes un espejo, etc.., y por casualidad no te ve el dueño, “sales por patas”; pues tu compañía de seguros te bombardea que si no das partes de siniestros durante el año, te bonifica el próximo recibo, dicho de otra forma “te hacen una rebajita“, aunque con ello hayas fastidiado al otro ciudadano. Pero “marineros somos y en la mar andamos” o “no hagas a otros lo que no te gustaría que te hicieran a ti“. Sólo hay que pensar que con esta acción incívica estás ayudando a: ¡MÁS GANANCIAS PARA LA COMPAÑÍA DE SEGURO!
Continuando con las cosas curiosas es que, aunque tengas todos los derechos en un accidente, si el vehículo, que no tiene culpa y en ese momento no tiene la ITV en vigor, entoces los dos seguros se “lavan las manos”, con lo cuál tampoco abonan el arreglo y se ahorran el cubrir su responsabilidad, aunque no hayan influido en el accidente ningún elemento relacionado con la inspección técnica. ¡MÁS GANANCIAS PARA LA COMPAÑÍA DE SEGURO!
Lo peor es cuando tienes todo en regla y tienes la mala suerte de tropezar con uno que no lo tiene, o no se ponene de acuerdo entre compañías, los consorcios, y otras cosas de esas que se inventan con tal de no pagar o retrasar el pago; entonces es preferible de que te vayas olvidando de tu coche, te busques un abogado (si tienes para pagarlo), y esperes un par de años para que te den una solución. Al cabo de ese tiempo, te puedes llevar una sorpresa: tu coche nuevo, te lo dan por “siniestro total” y te lo tasan por el año de matriculación, etc, con lo que te dan “dos perritas“, que no te alcanzan ni para una “vespino” y tu gritas enfadado: ¡Sólo quiero que me den mi coche como estaba! y ves que no te hacen caso. ¡MÁS GANANCIAS PARA LA COMPAÑÍA DE SEGURO!
¡Ah!, por último, en caso de que comuniques mas de tres siniestros dónde has tenido la culpa, NO TE RENUEVAN EL CONTRATO. Sólo juegan a caballo ganador. ¡MÁS GANANCIAS PARA LA COMPAÑÍA DE SEGURO!
¿E S T Á S I N D E F E N S O O N O?